lunes, 27 de agosto de 2012

LA ORATORIA, EL DISCURSO Y LA RETÓRICA


 LA ORATORIA

La oratoria es el género literario en prosa que tiene como finalidad convencer, persuadir, exponer o conmover por medio de la palabra hablada. El dominio de la palabra está ligado íntimamente a la historia y el desarrollo literario romano, puesto que éste era usado como herramienta política para conseguir prestigio y poder. En un principio, se daba mayor importancia a la integridad moral que a las cualidades formales del discurso, como se pudo ver en el año 101 a.C. tras la expulsión de Roma de unos profesores griegos de retórica, ya que, según decían, “corrompían las virtudes antiguas”. Pero con el tiempo se fueron asimilando las preceptivas retóricas griegas y comenzaron a abrirse escuelas de retórica.

Características

 La oratoria se caracteriza por la búsqueda de un fin práctico como la absolución de un cliente, la condena a un reo, la propaganda de ideas políticas, cambios legislativos, etc.; y por el contacto directo entre el orador y su público.

Clasificación según sus temas:

Los discursos pueden clasificarse según el tema o la intención de éstos. Así, pueden ser:
 • Judiciales o forenses: pronunciados ante un tribunal, y a su vez pueden ser de defensa o acusación.
 • Políticos: pronunciados en el foro o en el Senado.
 • Panegíricos o demostrativos: en los que se critica situaciones concretas o se alaba a personajes de poder.
• Deliberativos: donde se justifica el hecho de que alguna decisión pueda resultar útil o dañina.

Clasificación según sus partes:

 Todo buen discurso debe estructurarse en una serie de partes:
 • Exordium: comienzo del discurso. El orador intenta ganarse la atención o el favor de los oyentes y presenta el tema del discurso.
• Narratio: exposición de los hechos donde prima la sencillez y la claridad.
• Argumentatio: se divide, a su vez, en probatio, donde se argumenta los elementos que contribuyen a apoyar la causa que se defiende; y refutatio, en la que se refutan las tesis contrarias, adelantándose a ellas.
• Peroratio: recapitulación y conclusión final. El objetivo es conmover a los oyentes.

 Organización del orador: Para poder realizar estas pautas, el orador precisa de unas facultades fundamentales para ser capaz de construir un buen discurso, como son:

 • inventio (recopilación de datos para la argumentación y refutación.)
• dispositio (colocación de elementos de forma ordenada).
 • elocutio (redacción del discurso de forma estilística).
• memoria (memorización del discurso).
• actio (exposición del discurso).

Finalidad del discurso:

 La finalidad del discurso puede ser la de instruir (docere), agradar (delectare) o emocionar (movere) y hay un estilo propio adecuado a cada uno de ellos.
Autores:

 En la oratoria primitiva destacan Marco Porcio Catón, enemigo de la corrupción política y moral. Escribió más de 150 discursos de los que se conservan 80; Tiberio y Cayo Graco, defensores de los derechos del pueblo frente a los abusos de los magistrados y la aristocracia.  Sin embargo, la figura más destacada de la oratoria es Marco Tulio Cicerón, el más elocuente de los oradores latinos. Estudió retórica griega, derecho y filosofía con los mejores maestros de la época. Ya desde sus comienzos obtuvo victorias en los tribunales. Escribió varios tratados de retórica, y adoptó una posición media entre la escuela asianista y la aticista. Sus tres grandes obras retóricas de tipo teórico son:

 • De Oratote, donde dos oradores romanos, Ausonio y Craso, dialogan sobre la figura del orador perfecto. En este diálogo se exponen de forma magistral las ideas ciceronianas sobre las distintas facultades retóricas (inventio, dispositio, elocutio, memoria y actio).
 • Brutus traza una historia de la elocuencia romana, desde sus comienzos hasta su propia época, para demostrar que la tradición oratoria de Roma no tiene nada que envidiar a la griega.
 • Orator, en la que se aborda la triple función del orador: docere, delectare y flectere (enseñar, deleitar y convencer). Sin embargo,  se centra especialmente en la elocutio, mostrando los diferentes recursos estilísticos del discurso, el ritmo oratorio,… Los discursos más importantes de Cicerón son: • In Verrem: siete discursos pronunciados en defensa de los derechos de los sicilianos contra Verres. • De lege Manilia: discurso político en el que elogia las grandes cualidades de Pompeyo. • In Catilinam: cuatro discursos pronunciados ante el Senado y el pueblo de Roma para desenmascarar el intento de golpe de estado de Catalina. • Philippicae: catorce discursos contra Marco Antonio. 3. De la oratoria de época imperial destaca Quintiliano, cuya única obra que se ha conservado, Institutio oratoria, es un completísimo tratado en doce libros sobre la formación del orador. Quintiliano es partidario de la imitación de  Cicerón, al que considera máximo modelo.



EL DISCURSO

                                                                
El hombre es un ser sociable, por lo tanto establece con los demás diferentes formas de comunicación. La más rica y compleja es la comunicación lingüística, ejecutada bajo la forma de una unidad expresiva conocida como discurso.
Algunas definiciones para discurso

Según el uso corriente un discurso es un mensaje (verbal y oral) dirigido a un público.
Su principal función ha sido desde sus orígenes comunicar o exponer, pero con el objetivo principal de persuadir.
También podemos decir que un discurso es un acto de habla, y por tanto consta de los elementos de todo acto de habla.

El discurso es el razonamiento extenso dirigido por una persona a otra u otras, es la exposición oral de alguna extensión hecha generalmente con el fin de persuadir, y que está conformada por tres aspectos: Tema o contenido del discurso, Orador y Auditorio.
En lingüística y en las ciencias sociales y cognitivas el discurso es una forma de lenguaje escrito (texto) o hablado (conversación en su contexto social, político o cultural).

En la antropología y la etnografía se habla también de evento de comunicación.
En la filosofía, por ejemplo con Foucault, un discurso es más bien un sistema de discursos, un sistema social de pensamiento o de ideas.

En el psicoanálisis, la noción de discurso se basa en la lógica, pero incorpora los aportes de la lingüística, la antropología, la filosofía y la historia, entre otras disciplinas.

Debido a la multiplicidad de los enfoques, el discurso se puede definir como una estructura verbal, como una situación comunicativa cultural, una forma de interacción, un sentido, una representación mental, un signo, etc. Tanto el discurso hablado como el discurso escrito (texto) se considera hoy en día como una forma de interacción contextualmente situada.

Como estructura verbal, un discurso es una secuencia coherente de oraciones. La coherencia global se define por los temas o tópicos que se expresan por ejemplo en los titulares o los resúmenes del discurso.
Como interacción (conversación, diálogo) el discurso es una secuencia coherente de turnos y acciones de varios participantes, en que cada acto se lleva a cabo en relación con el anterior, y prepara el siguiente.
Tipos de discurso

Pensado como mensaje, el discurso es una unidad más amplia que la oración.
Se compone de dos o más oraciones que desarrollan un tema. Según la intención que predomine en el mensaje que se ha de transmitir, el emisor utiliza diferentes tipos de discurso.

a)    Según el tipo de canal

Discursos orales
Discursos escritos
b)   Según las funciones del lenguaje

Discurso informativo o referencial

Es aquel que transmite datos concretos y conceptos precisos. Es decir, el discurso informativo se propone transmitir un mensaje en forma objetiva.
La función referencial o informativa del lenguaje se pone de manifiesto cuando el emisor comunica conocimientos acerca del mundo que lo rodea o de si mismo, en una relación de sujeto-objeto, es decir, poniendo distancia frente a sus emociones ; por lo tanto, su intención está en el factor “referente” del circuito comunicacional.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:
Uso de la tercera persona, singular o plural (acento puesto en el referente)
Uso del modo verbal indicativo
Uso de vocablos (sustantivos) unívocos o monodémicos (uso recto del lenguaje)
Uso de vocabulario técnico
Aportación de datos precisos de ubicación espacio-temporal, de dimensiones o magnitudes, etc.
Uso de oraciones impersonales o de matiz impersonal (verbo haber usado como impersonal; verbos de la tercera persona plural usados como impersonales; uso de “se”como signo de impersonal o de pasiva
Uso de la primera persona del plural aun cuando el emisor es uno solo.

Discurso expresivo o emotivo

Es aquel que denota emociones, sentimientos y aclaraciones.
La función expresiva o emotiva del lenguaje se pone de manifiesto cuando el emisor comunica sus sentimientos; por lo tanto, la intención del que codifica el mensaje esta centrada en el factor emisor del circuito comunicacional .
En una comunicación verbal, esta función se manifiesta a través del predominio de todos o algunos de los siguientes rasgos:
Uso de la primera persona singular (acento puesto en el emisor)
Uso de oraciones exclamativas, desiderativas y dubitativas
Uso de vocablos que denotan sentimientos
Uso de interjecciones
Debido a la subjetividad que caracteriza a los discursos en los que predomina esta función, los mismos no admiten ser valorados según el criterio de verdad. Es decir, ante la manifestación de los sentimientos de alguien, solo podemos ser compresivos o quedarnos indiferentes, compartirlos o rechazarlos, pero no podemos decir de ellos que sean verdaderos o falsos.

Discurso apelativo o conativo

Es aquel que intenta actuar sobre el oyente para persuadirlo, ordenarle o pedirle algo.
La función apelativa del lenguaje se pone de manifiesto cuando el emisor se comunica con el fin de provocar en el receptor alguna acción; por lo tanto, su intención está centrada en el factor receptor del circuito comunicacional.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:
Uso de la segunda persona singular o plural ( acento puesto en el receptor )
Uso del modo verbal imperativo
Uso de oraciones exhortativas o imperativas
Uso de oraciones interrogativas
Debido a que los discursos en que esta función se manifiesta como dominante tienen valor de exhortación u orden, éstos tampoco pueden ser valorados de acuerdo con un criterio de verdad sino de razonabilidad. Los pedidos, las órdenes, los consejos pueden valorarse como razonables o no, adecuados o inadecuados, pertinentes o impertinentes, pero nunca como verdaderos o falsos.

Discurso fático

El mensaje establece contacto, comprueba si está libre el canal. Ejemplo: ¡Hola! ¡Hola! ¿Quién habla? (Por teléfono)
Los rasgos caracterizadores de la función fática del lenguaje son los siguientes:
Oraciones interrogativas cuyo contenido está relacionado con el establecimiento del canal (‘¿me estás escuchando?’)
Uso de palabras cuyo significado permite evidenciar el canal comunicativo (verbos ‘oír’, ‘leer’).

Discurso metalingüístico

El mensaje habla del mismo lenguaje. La función metalingüística del lenguaje se pone de manifiesto cuando el emisor se comunica para hacer referencia al uso que se está haciendo de las palabras, a cómo se escriben, a qué clase pertenecen, etc.

Discurso poético

Se pone el acento en la configuració del mensaje. La función poética del lenguaje se pone de manifiesto cuando el emisor intenta transmitir una emoción estética, agradar por medio de la codificación de un mensaje bello; por lo tanto el acento está puesto en el factor mensaje del circuito comunicacional.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:
Uso de todas las personas gramaticales (en el caso de la literatura, podemos relacionar cada una de ellas con cada uno de los géneros literarios tradicionales: primera persona, con el genero lírico; segunda persona, con el genero dramático; tercera persona, con el genero narrativo).
Uso de todos los modos verbales y, en consecuencia, de todo tipo de oración según actitudes del hablante.
Uso de vocablos equívocos o polisémicos
Adjetivación subjetiva
Uso figurado del lenguaje (lo cual se logra por medio del uso de los distintos recursos poéticos).
Uso de distintos recursos poéticos relacionados con la sintaxis, la morfología , la semántica, la fonología (paralelismos, anáforas, antítesis, rima, etc.).
Debido al carácter subjetivo de los discursos en los que predomina esta función ellos no pueden ser valorados con un criterio de verdad ni de razonabilidad ni de comprensión, sino con un criterio estético.

c)    Según las variaciones del lenguaje:

Las variaciones del lenguaje se dan por tres circunstancias: socioculturales, geográficas y sociales y por el registro.

Socioculturales

Discurso familiar: utiliza una lengua coloquial, no formal, interna.
Discurso formal: se vale de una lengua cuidada, eliminando regionalismos y expresiones de la vida cotidiana.
Discurso técnico o profesional: es propio de determinadas profesiones u oficios. Se caracteriza sobre todo por el vocabulario específico.
Dentro de las circunstancias socioculturales encontramos también discursos que se caracterizan por tener lenguajes especiales. Y como ejemplo tenemos a aquellos discursos con un nivel propio de los adolescentes y/o las mujeres.
d)   Según el modo de construcción

Existen discursos en donde puede haber narración, descripción, diálogo y exposición. 

Discurso narrativo

Tipo de texto que relata uno o una serie de acontecimientos que han sucedido a través del tiempo. Éstos son, generalmente, hechos vividos por un personaje real o imaginario, en un cierto período de tiempo.
Los elementos fundamentales que encadenan el desarrollo de la narración son: la acción, los personajes o tipos y el ambiente.
Finalmente, la narración puede ser literaria o no literaria; como textos narrativos literarios, podemos mencionar el cuento, la novela, la leyenda, la fábula, el mito, etc. Dentro de los no literarios, aquellos que no tienen una intención estética, los textos de historia, las memorias, biografías, la crónica, el reportaje, etc.
Discurso descriptivo

Tipo de texto cuyo propósito principal es entregar información concreta acerca de cómo es o ha sido una persona, experiencia, objeto, lugares, sensaciones o sentimientos. Este tipo de texto puede ser objetivo -una descripción técnica- o subjetivo -descripción de lugares, sensaciones, etc.-
La información no se encuentra organizada secuencial o temporalmente.

Discurso o texto expositivo (o explicativo)

Este tipo de discurso o texto tiene como función establecer una relación de influencia entre emisor y receptor; el emisor, en el momento de la enunciación, se atribuye y atribuye roles al receptor, provocando en este la reacción que él desea.
El emisor presenta el tema de manera que el receptor sienta un interés personal, al revelar el punto de vista interno del emisor en relación con lo que dice sobre el mundo tiene un propósito referencial; brinda al receptor información abstracta que pueda resultar necesaria; da información objetiva acumulativa de un tema; presenta una formulación razonada (idea central, hipótesis, demostración) que requiere conocimiento del tema y un desarrollo progresivo y articulado de ideas. Normalmente se asocia con la argumentación en donde se incluye la información persuasiva.

Discurso argumentativo

Tipo de texto que induce a una interpretación abstracta de hechos o detalles; no se sitúa en el tiempo ni en el espacio, sino en el pensamiento, respetando la secuencialidad de una cadena razonada; tiene como objetivo persuadir al receptor de la veracidad de una idea o de la interpretación de la realidad, apelando a los sentimientos y emociones en las personas.
Es una relación entre un argumento y una conclusión. Se organiza en torno a tres elementos: tesis u opinión o postura que se defiende; los argumentos que confirman o rechazan la tesis y la conclusión que reitera la tesis apoyada por los argumentos.

Discurso instructivo

Tipo de texto que plantea instrucciones de manera lineal y no jerarquizada, ordenadas por argumentos de naturaleza exclusivamente temporal. Presenta, además, un predominio de la función apelativa y representativa.


Es un discurso eminentemente colaborativo. Los sujetos de un discurso dialógico participen como hablantes y como oyentes. De este modo, cuando un interlocutor está hablando el otro está oyendo. Entre ellos destacan la conversación, el debate y laentrevista.
Respecto al contenido, es importante destacar que en un discurso dialógico pueden exponerse varios tópicos distintos.
e) Según la intención estética:

Discursos literarios

Hay intención estética de producir efectos de belleza.

Discurso no literario

No se manifiesta la intención estética.


LA RETÓRICA

Para la creación retórica de discursos y para la creación de un texto en general, ya sea literario o pragmático, hay que seguir determinado proceso que se encargó de estudiar la Retórica desde los tiempos de Gorgias. Dicho proceso consta de cinco fases, según canonizó Cicerón: Inventio o invención, Dispositio u ordenamiento, Elocutio u ornato,Memoria y Actio u acción. Los tres primeros son fundamentales, los dos posteriores son de índole pragmática, cuando el discurso se pronuncia.
Elaborar un discurso es como construir una casa; hacen falta los materiales (inventio), después un plano para saber donde ponerlos y cómo unirlos (dispositio) y luego hay que hacerla habitable, cómoda y agradable, enluciéndola, amueblándola y adornándola (elocutio). La memoria nos sirve para recordar el discurso preparado sin leerlo y la actionos aconseja qué hacer y qué comportamiento adoptar mientras lo decimos, así como la adaptación del discurso según la disposición del auditorio que tengamos, los hechos recientes que hayan moldeado al público y la hora y el sitio en que lo pronunciemos.
La inventio o heuresis trata sobre qué decir: se encarga de encontrar los materiales que vamos a usar después. Y en primer lugar hay que tener presente
Definición: género y puntos de vista.
División: todo y partes, tema y subtemas
Comparación: similaridad y diferencias, grado
Relaciones: causa y efecto, antecedentes y consecuencias, contrarios y contradicciones.
Circunstancias: posibles e imposibles, hechos pasados, hechos futuros
Testimonios: autoridades, testigos, máximas y proverbios, rumores, juramentos, documentos, leyes, precedentes, hechos sobrenaturales…
Motivaciones. En el género judicial, lo justo y lo injusto; en el deliberativo, lo ventajoso y lo desventajoso, lo bueno y lo malo; en el epidíctico, lo virtuoso o noble y lo vicioso o bajo.
La dispositio o taxis. A esta fase le atañe el orden expositivo de los episodios del discurso, además de cómo estos habrán de articularse en orden a su eficacia.
Usualmente la dispositio articula el discurso en cuatro partes: el exordio, donde tiene lugar la captatio benevolentiae o captura del interés y afecto del público: es la introducción del discurso, donde se intenta interesar al público; la narratio, o relato expositivo de los temas previstos; la confirmatio, o valoración de los argumentos; y la peroratio, el epílogo, donde se concluye el discurso y se dispone al auditorio para el fin previsto.
El orden más apropiado para exponer los argumentos puede ser muy variable en función de nuestros intereses: el cronológico u ordo naturalis y el pragmático u ordo artificialis o artificiosus son las distribuciones principales.
El ordo naturalis suele adoptar la división en cuatro partes ya expuesta. El orden artificial puede adoptar múltiples formas: in medias res, nestoriano, topográfico, aleatorio, convencional (alfabético u otro), mnemotécnico, lógico o causal, graduado o gradativo (de prioridades, usado en el periodismo para la redacción de noticias); de importancia; de preferencias; de complejidad progresiva, usado en el discurso didáctico; de background progresivo o retroalimentado y autorreflexivo, también en el discurso didáctico; de impacto psicológico (si es descendente, disfémico, si es ascendente, eufemístico); de familiaridad —más a menos—; egocéntrico —de lo más querido al receptor a lo que menos)...
Para realizar tal ordenamiento hay que tasar o realizar una valoración de los argumentos y buscar asimismo contraargumentos para las razones que se nos vayan a oponer. Esta valoración nos indica asimismo qué argumentos hay que estirar o desarrollar, porque constituyen el punto fuerte de la argumentación, y cuáles debemos omitir, porque constituyen argumentos que ya utilizará el oponente.
El orden creciente empieza con los argumentos más débiles y termina con los más fuertes, pero es un orden peligroso porque el orador corre el albur de disponer desfavorablemente al público desde el principio. Eldecreciente es inverso y su problema consiste en que sólo permanecen en la memoria activa los últimos argumentos escuchados, por lo que terminar un discurso con las pruebas más débiles produce una impresión desfavorable. Por eso el orden más socorrido es el orden homérico onestoriano: como la tropa de Néstor en la Iliada, hay que poner lo más débil en el centro, y al principio y sobre todo al final lo más fuerte.
La elocutio o lexis adorna el lenguaje para seducir al auditorio y busca ejemplos que puedan deslizar su opinión a nuestra conveniencia mediante el placer que produce la forma sensible y elegante. Para ello es muy importante el lenguaje que habrá de emplearse en la exposición. Para expresarse adecuadamente, el orador se sirve de una multitud de recursos, y entre estos las figuras retóricas, las cuales integran los varios modos de expresión que, apartándose de otros más ordinarios o sencillos, conceden al discurso un singular aspecto, según el propósito del mismo. Se entienden dos categorías de figuras: las figuras de dicción, o metaplasmos, las cuales se caracterizan por la alteración de la composición estructural de los vocablos, mediante la excepción, adición o transposición de sus letras constituyentes; y las figuras de construcción, las cuales conciernen a los varios modos de disposición sintáctica, donde se transgreden las formas regulares de la misma. Otro modo de alteración de las palabras se realiza mediante los recursos denominados tropos, el cual adjudica a la palabra un sentido distinto del cual le corresponde naturalmente, aunque no se desliga por completo del significado primitivo.
La actio o hipócrisis instruye sobre las diferentes entonaciones para pronunciar el discurso, así como los gestos adecuados para acompañarlo y la apariencia propicia para conseguir el propósito.
La memoria o mneme sirve para recordar los distintos elementos del discurso en un orden específico.

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